El Empleo Corto Critical Thinking

Regina Pessoa:, 2005 História trágica com final feliz. Brasil. 6:37 m.

http://youtu.be/SJPBPRDeOCE

 Titulada en inglés Tragic Story with Happy Ending, estamos ante un relato lírico y profundo sobre aceptación y comunión. Una niña pedalea a bicicleta por un camino rural mientras se oye cómo comienza el siguiente relato: “Había una vez una niña cuyo corazón latía más rápido que el de otras personas.” Aparece su corazón latiendo mientras avanza por el paseo. La gente que se encuentra por el camino conforme entra en el pueblo, se le queda mirando. “Eso molestaba por el ruido que hacía.” Ella se siente observada mientras los vecinos se agrupan mirándola. Deja la bicicleta y sube corriendo las escaleras a su piso.

“Su corazón latía tan fuerte…” En su casa las cosas se mueven por la fuerza de su latido. Botellas y tazas tiemblan sobre la mesa. Ella no sabe cómo tapar ese ruido. Se mete en la cama y se cubre con una sábana totalmente.  Se hace de noche y una tras otra las ventanas se encienden por vecinos que no logran dormir. Los vecinos se desesperan y tratan de taparse los oídos como pueden. Los perros ladran y aúllan y la gente grita y le increpa.

Por la mañana un grupo de vecinos golpea su puerta para reprocharle el ruido que su corazón hacía. “Ella intentaba explicarlo: es el corazón de un pajarito. Mi cuerpo no es mío”, dice mientras agita los brazos como si volara. “Por eso mi corazón late rápido. Soy un pájaro.” Los vecinos le escuchan horrorizados. “¿Qué dice?”, pregunta una. “Pobrecita. No vivirá mucho”, contesta otra.

Coge la bicicleta y huye de la ciudad. “Entonces se escapó. Quería desaparecer, dejarse llevar por el viento.” Las nubes se agolpan y desatan una tormenta de lluvia y duro viento sobre ella. Los árboles se doblan pero ella resiste. “Al final, la lluvia se tranquilizó, se fue a casa y siguió como antes.”
Apoyada en el alféizar de su ventana, la protagonista desgrana parte de la galleta que está tomando para que los pájaros puedan comer. Parece feliz. “Poco a poco, la gente se acostumbró al latido de su corazón hasta que finalmente lo olvidaron.” La ciudad sigue su vida cotidiana: los niños juegan en la calle a la pelota, un barrendero la limpia, una mujer pasea con su hijo en brazos, un cajero teclea las cuentas en su máquina registradora, un operario repara con su pala un bache, una mujer vuelve con su carro de la compra arrastrando a su perrito por la correa. De noche, a nadie despierta ya.

“Nadie se dio cuenta de lo que pasaba y eso fue bueno para ella.” La mujer se levanta y se ducha por la mañana. “Ella también se estaba acostumbrando. Hasta empezó a gustarle su cuerpo. Se sentía cada vez más liviana. Nadie notó su sonrisa cuando miró al cielo”. Ella, tras ducharse, envuelta en su toalla, en la ventana de nuevo, ve el paso de las aves migratorias y de repente se da cuenta asustada de algo.

“Y un día…” Labre la ventana, se cae la toalla y unas alas salen de su espalda. Todo el vecindario está en su función por las calles y casas. Sube al alféizar y rompe a volar tras las aves migratorias. Entonces la máquina registradora rompe sus resortes, el balón de los niños rompe un cristal, a la señora se le parten los tacones y se desencaja el carrito de la compra, la escoba se resquebraja. Todo se para. “La gente no sabía si era alguien que moría o que nacía…” Ven cómo ella se va volando por el cielo. “Pero algo era seguro, esa era la forma en que a todos les hubiera gustado partir.” La película se va con ella mientras vuela perdiendo de vista a lo lejos la ciudad empequeñecida, que se cubre poco a poco por las nubes que atraviesa hasta no verla más.

Un pesado silencio invade a la ciudad y ni la gente ni los perros pueden ya dormir.

Hay al menos dos lecturas: una mujer excluida es aceptada por todos; tanto, que cuando desaparece todos la echan de menos. Antes les impedía vivir su presencia y ahora su ausencia les hace muy difícil vivir. Una segunda lectura sería: sentir tanto (latir tanto) que los otros se pregunten molestos que tanto sentimiento les impide seguir viviendo igual. La mujer aparece como un mesías que logra que todos vivan al modo de su pasión, de modo que, cuando se va, le echan de menos y si ellos no avivan su corazón al mismo ritmo ausente, no podrán volver a vivir en paz.

 

http://youtu.be/MYq_35xJtFY

David Lisbe, 2009: Heavenly Appeals. Ringling College of Art and Design. 2:22 m.

Quien vea este video se acordará de aquel pasaje del Evangelio donde Jesús habla de un fariseo y un publicano que rezan en el templo y el primero dice a Dios, “Gracias, Señor porque no soy como ese pecador…” Dios premia la humildad del publicano y denuncia la arrogancia del fariseo.

Heavenly Appeals es la “Corte de Apelaciones del Cielo” para poder entrar en él. Con una música angelical, esta pequeña comedia nos deja ver a un ángel gordo que asentadas sus posaderas sobre una nube, maneja con su izquierda una palanca mientras con la derecha engulle donuts para seguir engordando. Una larga plataforma sube una roca con un penitente del infierno encima. Atado a una gruesa bola de hierro, con pantalón roto de antiguo presidiario y con marcas de látigos en la espalda, el pequeño diablo muestra con humildad y vergüenza la documentación de su apelación a aquel oficial sentado en la nube ante las puertas del cielo.

El oficial se acerca y sin mediar palabra le echa un vistazo por encima a los papeles. Afirma con la cabeza y sonríe, indicándole que va a ser aceptada su apelación y, en consecuencia, entrar en el cielo, lo cual provoca el entusiasmo del pobre diablo. El oficial saca un enorme sello y lo estampa en la documentación. Pero cuando se lo muestra pone “Denegado” y la sonrisa del oficial es de malévola burla. El oficial tira la apelación al infierno y comienza a jugar con el diablillo haciendo bajar y subir su plataforma . Él sufre resignado. Pero mientras se ríe, el oficial se atraganta con un donuts. Logra echar el donuts pero se desequilibra y cae  nube abajo. Trata de volar pero está demasiado gordo para que sus pequeñas alas le sostengan. El diablo le ayuda a subir a la plataforma, salvándole. Entonces se miran con simpatía, pero el oficial tiene una última maldad: empuja la pesada bola de hierro al vacío, que arrastra al diablo.

El diablillo sube convertido en ángel y entra en el cielo lleno de gozo. El oficial se pregunta cómo pudo ser, pero en ese momento nota que le han salido unos cuernos y la plataforma se rompe por su gran peso yéndose al infierno.

Lindsey Olivares, 2009: Anchored. Ringling College of Art and Design. 2:53 m.

http://youtu.be/lPyjGkZqwUc

 Anchored o Anclado

Usando la definición de Elder de pensamiento crítico, las relaciones públicas, ventas y los empleados de marketing utilizan sus habilidades de pensamiento crítico en la toma de decisiones relacionadas con la percepción pública de la empresa, así como los productos y servicios. Por ejemplo, el envasado de un producto que atrae a ciertos grupos de población que se basa ​​en estereotipos, no es generalmente una buena táctica de marketing. Sin embargo, utilizando técnicas de mercadeo crearás una gran aceptación, independientemente del origen étnico del mercado objetivo, el sexo u otras características, que pueden llegar a ser beneficioso para la empresa y pueden dar lugar a que el producto sea accesible a una amplia gama de clientes. Por ejemplo, el anuncio de un coche que atrae principalmente a compradores mujeres puede necesitar evitar imágenes estereotipadas para que el producto atraiga a una mayor cantidad de consumidores. Por lo tanto, los profesionales de mercadeo deben utilizar sus habilidades de pensamiento crítico para analizar su concepto de marca desde una perspectiva de género que elimine esa publicidad de las características del automóvil. Por ejemplo, si el coche es ecológico, esta característica podría servir como foco de publicidad, más que su relación con el género.

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